Formado en Chile e instalado desde hace más de una década en Estados Unidos, el Dr. Pedro Villablanca ha desarrollado una destacada carrera en cardiología intervencional y estructural. Nieto de uno de los socios fundadores de SOCHICAR e hijo de médicos, su historia refleja una tradición familiar ligada a la cardiología y a la medicina, que hoy continúa desde uno de los centros cardiovasculares más importantes de Norteamérica.
Desde Detroit, Michigan, el Dr. Pedro Villablanca ha construido una destacada trayectoria en algunos de los centros de salud más prestigiosos de Estados Unidos, consolidándose como un referente en cardiología intervencional y cardiología estructural. Formado inicialmente en Chile, hoy combina la atención clínica, la investigación y la docencia, manteniendo siempre un fuerte vínculo con sus raíces y con la cardiología chilena.
Médico cirujano de la Universidad de Valparaíso, el Dr. Villablanca realizó su especialización en Medicina Interna en la Universidad de Chile antes de trasladarse a Estados Unidos en 2011 para continuar su formación. Allí completó una nueva residencia en Medicina Interna en Chicago y obtuvo un Master of Science in Clinical Research. Posteriormente, realizó su fellowship de Cardiología en Montefiore Medical Center/Albert Einstein College of Medicine, en Nueva York, continuó con su formación en Cardiología Intervencional en NYU Langone Health y finalizó un fellowship en Cardiología Estructural en Henry Ford Hospital, uno de los centros líderes a nivel mundial en intervenciones estructurales complejas.
Actualmente integra el staff médico de Henry Ford Hospital, en Detroit, donde se desempeña como cardiólogo intervencional con dedicación a cardiopatías estructurales, procedimientos coronarios complejos y soporte circulatorio mecánico. Además, es Assistant Professor of Medicine en Wayne State University y dirige el programa de formación avanzada en Cardiología Estructural (Advanced Structural Heart Disease Fellowship), contribuyendo a la preparación de nuevos especialistas.
Su decisión de desarrollar su carrera en el extranjero estuvo motivada por el deseo de acceder a una formación de excelencia, participar en investigación clínica y trabajar con tecnologías de vanguardia. En ese camino, reconoce como una inspiración permanente a su familia. Su abuelo, socio fundador de la Sociedad Chilena de Cardiología y Cirugía Cardiovascular (SOCHICAR), y su padre, cardiólogo intervencional y miembro del Departamento de Hemodinamia de SOCHICAR, le transmitieron desde temprana edad la pasión por la cardiología, el compromiso con la excelencia académica y la importancia de mantener una vocación de servicio centrada en el paciente. Junto con su madre, también médica, fueron quienes despertaron en él el interés por la medicina y lo impulsaron a buscar una formación de nivel internacional
Tras más de una década viviendo en Estados Unidos y cerca de ocho años ejerciendo como cardiólogo especialista, destaca que una de las principales diferencias entre ambos países es el acceso a nuevas tecnologías, ensayos clínicos y un mayor volumen de procedimientos altamente complejos. Sin embargo, asegura que la calidad de la formación médica chilena es plenamente competitiva a nivel internacional y que los cardiólogos nacionales cuentan con una sólida preparación.
Entre los mayores desafíos de su experiencia internacional menciona la adaptación a un nuevo sistema de salud, una cultura diferente y la necesidad de construir una carrera desde cero en un entorno altamente competitivo. No obstante, considera que ese proceso le ha permitido crecer profesionalmente y comprender que la excelencia médica depende tanto del conocimiento técnico como del trabajo en equipo, la investigación, la innovación y el aprendizaje continuo.
Mirando hacia el futuro, el Dr. Villablanca espera seguir desarrollando programas de cardiología estructural y soporte circulatorio mecánico, liderar investigaciones que mejoren los resultados de los pacientes y fortalecer los vínculos académicos entre Chile y Estados Unidos, promoviendo el intercambio de conocimientos y nuevas oportunidades de formación para las futuras generaciones de cardiólogos.