Esta subespecialidad permite tratar enfermedades cardíacas complejas mediante procedimientos mínimamente invasivos, con menor riesgo y recuperaciones más rápidas, tanto en adultos como en niños
La cardiología intervencionista es una subespecialidad que ha revolucionado la forma en que se abordan las enfermedades del corazón. A través de procedimientos mínimamente invasivos —sin necesidad de cirugía abierta— es posible diagnosticar y tratar condiciones cardíacas en pacientes de todas las edades, reduciendo significativamente los riesgos, el tiempo de hospitalización y el período de recuperación.
«Hoy podemos tratar enfermedades cardíacas complejas que antes no tenían opciones terapéuticas. Los avances tecnológicos de los últimos años han sido extraordinarios, y lo más importante es que estos tratamientos ya están disponibles en Chile, al alcance de nuestros pacientes”, explica el Dr. Germán Armijo, director de la SOCHICAR.
Una historia de hitos que cambiaron la medicina
La cardiología intervencionista nació de décadas de audacia científica. Lo que comenzó como exploración diagnóstica se transformó, a lo largo del siglo XX, en una disciplina capaz de curar. El primer gran hito ocurrió en 1929, cuando Werner Forssmann se auto insertó un catéter venoso hasta su propia aurícula derecha, sentando las bases del cateterismo cardíaco moderno. Casi cinco décadas después, en 1977, Andreas Grüntzig realizó en el Hospital Universitario de Zúrich la primera angioplastia coronaria transluminal percutánea (ACTP) exitosa en humanos, marcando el nacimiento formal de la especialidad. Desde entonces, en poco más de cuatro décadas, el desarrollo de nuevos dispositivos y técnicas ha permitido tratar condiciones antes consideradas sin solución, y Chile se ha posicionado como un referente latinoamericano en este campo.
Beneficios para los pacientes
- Menos riesgo que la cirugía convencional
- Menor tiempo de hospitalización
- Recuperación más rápida
- Acceso a tratamiento para condiciones antes sin opciones terapéuticas
- Disponible en adultos y niños
La cardiología intervencionista es una de las áreas de mayor evolución dentro de la cardiología. En poco más de una década han surgido nuevas tecnologías y dispositivos que permiten abordar patologías cada vez más complejas. Este acelerado desarrollo impone a los especialistas la responsabilidad de mantenerse en constante formación, garantizando tratamientos seguros, efectivos y con los mejores resultados clínicos posibles.
Lo que hace algunos años solo era accesible en centros de referencia internacionales, hoy se realiza en nuestro país. Chile cuenta con especialistas y tecnología para tratar un número creciente de enfermedades cardíacas de manera menos invasiva, con procedimientos más seguros y tiempos de recuperación que permiten a los pacientes retomar su vida habitual en plazos que antes eran impensados.
En nuestro país, la formación en cardiología intervencionista se realiza a través de fellowships de subespecialidad derivados de la cardiología de adultos, con una duración habitual de dos años. La Universidad de Chile, otorga el Título de Profesional Especialista en Cateterismo Cardíaco y Cardiología Intervencional, al igual que la Universidad de Concepción. Mientras que la Universidad de La Frontera (UFRO) ofrece la Subespecialidad en Cardiología Intervencional de Adultos con igual duración. Además, a estos programas universitarios se suma la Pontificia Universidad Católica de Chile, con la beca de Cardiología Intervencional.
Adicionalmente, SOCHICAR cuenta con una plataforma de e-learning que ofrece cursos de educación médica continua, una vía complementaria de actualización permanente dirigida tanto a cardiólogos como a los equipos de enfermería y tecnólogos que forman parte del equipo cardiovascular.